
Y si algo te quita el sueño no hay problema, hay quién se pone hasta las cejas por no verlos. Yo pido deseos soplando pestañas o velas, llorando de la risa ahogando penas. Que un mal trago lo tiene cualquiera pero a sorbos son menos amargos y un día tonto no es para tanto por muy largo que sea, osea, pasea tu alegría que es lo que nos queda y la verdadera no atiende a condenas, ni a halagos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario